miércoles, 27 de noviembre de 2019

La sexualidad y la discapacidad física




Tener un impedimento físico, sea cual sea su magnitud, no significa estar incapacitado sexualmente; sin embargo, hay personas que a partir de una limitación física adoptan actitudes negativas hacia su propia sexualidad, sin considerar que tienen las mismas necesidades emocionales y sexuales que una persona sana, así como el derecho a establecer relaciones de pareja. Con frecuencia, hombres y mujeres adolescentes y adultos que padecen alguna discapacidad tienden a aislarse al percibir los miedos, el rechazo y la negación de su sexualidad por parte de la gente que los rodea. Por otra parte, la creencia de que no poseen un cuerpo completamente sano puede interferir con su conducta sexual, su función reproductiva o ambas, es también un factor que disminuye su autoestima y los confina a un mundo de tristeza, frustración y soledad.

“Derechos sexuales y reproductivos de las personas con discapacidad”



Derecho a recibir Educación Afectiva y Sexual en la familia y formación en los centros, colaborando familias y centros para que, por un lado, puedan aprender a defenderse de posibles abusos y a pedir ayuda cuando la necesiten y, por otro, puedan conocer su cuerpo, sus emociones, sentimientos y afectos, aprendiendo a relacionarse con los-las demás de forma adecuada.
Derecho a la integridad y propiedad de su cuerpo, de forma que nadie los/las instrumentalice.
Derecho a tener la vida sexual y afectiva que deseen y sea posible, según sus características personales, con la ayuda de la familia o tutores legales y de los profesionales.
Las personas “con discapacidad” tienen derecho a una vida afectiva y sexual plena, saludable y satisfactoria. Esto es un aspecto fundamental para su bienestar y calidad de vida.



Simplemente porque… (eliminemos la frase entre comillas): Las personas tienen derecho a una vida afectiva y sexual plena, saludable y satisfactoria. Esto es un aspecto fundamental para su bienestar y calidad de vida.
la relación entre el amor y la discapacidad nos proporciona muchas enseñanzas, pues favorece que aquellas personas que no poseen estas limitaciones de discapacidad, es decir quienes tienen su vida más ordenada, sepan y puedan valorar mejor lo que es en realidad "mas importante", considerando entonces la verdadera esencia de la vida por encima de cualquier conflicto que pueda generarse entre el amor y la detentaciòn de una discapacidad.

Familias y/o pareja de persona con discapacidad fisica





Por medio de la jornada de sensibilización se busca promover el derecho a las familias y/o parejas para las personas con discapacidad, esto con la finalidad de que tengan los mismos que todas las personas como poder formar sus propias familias u organizarse con su pareja sin ser juzgados por la condición que presentan no juzgando no infantilizando y esto es posible hablando de las posibilidades y no solo de los riesgos que se pueden presentar además de trabajar con la persona desde las posibilidades y no únicamente desde la prevención de riesgos. Enseñar prácticas higiénicas, saludables y seguras. Acudir a las visitas ginecológicas y urológicas para una buena salud sexual y reproductiva.

DATO CURIOSO



DERECHOS AFECTIVO SEXUALES DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD



Están recogidos en la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (2006), en la Guía de recomendaciones generales sobre la Promoción de la Salud Sexual y Reproductiva (SSR) de las Personas con Discapacidad publicada por la Organización Mundial de la Salud (2009) y en la Declaración Universal de los Derechos Sexuales aprobada por la Asamblea General de la Asociación Mundial de Sexología (1999) así como en el Código Ético de FEAPS.
•Derecho a la integridad y propiedad de su cuerpo, de forma que nadie los instrumentalice o abuse sexualmente de ellos y ellas.
•Derecho a recibir Educación Afectiva y Sexual en la familia y formación en los centros, colaborando familias y centros para que, por un lado, puedan aprender a defenderse de posibles abusos y a pedir ayuda cuando la necesiten y, por otro, puedan conocer su cuerpo, sus emociones, sentimientos y afectos, aprendiendo a relacionarse con los demás de forma adecuada.
•Derecho a tener la vida sexual y afectiva que deseen y sea posible, según sus características personales, con la ayuda de la familia o tutores legales y los profesionales.

DATO CURIOSO: Los hombres con discapacidad intelectual tienen mayores necesidades y deseos sexuales que las mujeres con discapacidad intelectual a las que se considera “asexuales”.



Debido a los estereotipos de género existe una mayor aceptación y visibilidad social acerca de la sexualidad de los hombres con discapacidad mientras que en el caso de las mujeres con discapacidad se acentúan por parte de la familia conductas de sobreprotección y una concepción de las mujeres como sujetos pasivos que reprime su sexualidad.