Lo
que ocurre es que no suelen recibir Educación Afectivo-Sexual para
distinguir
a lo largo de las diferentes etapas del desarrollo entre muestras de atención
apropiadas
e inapropiadas o entre qué prácticas sexuales o expresiones afectivas
se
pueden hacer en público y cuáles corresponden al ámbito privado e íntimo. Una
intimidad que necesitan y que desde el entorno se ha de favorecer.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario